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Cuando los celos se convierten en una enfermedad

Cuando los celos se convierten en una enfermedad

La gran mayoría de las personas hemos sentido celos en algún momento de nuestra vida, se trata de una emoción causada por la aparición de ciertos pensamientos de miedo y sentimientos de inseguridad y preocupación por perder a la persona amada aunque también pueden asociarse al miedo a perder algún estatus social, la aspiración de poseer algo de valor o de tener éxito.

Los celos patológicos, también conocidos como celotipia o Síndrome de Otelo, pueden llegar a destruir una relación de pareja, así como también pueden terminar con el bienestar emocional de la persona que los padece.

Celotipia: síntomas principales

Se pueden llegar a experimentar celos que hasta cierto punto si se saben controlar, no perjudican a la persona que los experimenta ni a la relación, sin embargo cuando se trata de celotipia o celos patológicos la persona pierde el control sobre ellos y esto le crea un sufrimiento enorme.

Causas de la celotipia o celos patológicos

Las causas de la celotipia varían de una persona a otra y puede ser provocada por diferentes factores, principalmente por la baja autoestima, inseguridad personal, falta de confianza en uno mismo y/o la dependencia emocional.

Celos patológicos (Celopatía)

Los celos mal llevados al extremo constituyen una patología fuertemente autodestructiva, generalmente denominada celotipia o celopatía; quien padece esta enfermedad “vive” en un estado de infelicidad, en función de sus miedos y sospechas de engaño, muchas veces completamente infundados y prácticamente no acepta otra condición de verdad que no sean las evidencias que confirman su inseguridad en la relación. Los celos patológicos pueden manifestarse indistintamente en hombres o mujeres.

Los celos causan mucha angustia e infelicidad, contención y aún provocar el daño al ser objeto del celo, incluso hasta provocar una respuesta física de agresión desmedida terminando, en la reclusión (secuestro), en el asesinato o agresión física.

Este nivel de celo es muy difícil de curar y las personas que lo padecen tienen grandes posibilidades de llegar a situaciones extremas si no se someten a un especialista.

¿Celos con motivos?

Los celos esconden una emoción muy concreta, el miedo. Miedo a que otra persona guste más que tú, miedo a que se lo pasen bien si ti, miedo a no ser lo más importante, miedo a que te dejen de lado, miedo a que admire a otra persona…

La verdad es que sentir celos es lo más normal del mundo, somos seres sensibles y es lógico tener sentimientos encontrados cuando creemos que podemos perder algo.

A veces, son celos insignificantes, pensamientos fugaces que aunque nos duelan o alteren no hacen mella en cómo actuamos, pero otras veces los celos dan paso a pensamientos negativos, repetitivos y distorsionados que sí modifican nuestro comportamiento, y es ahí donde empiezan los verdaderos problemas.

Hay muchas y variadas clases de celos, pero todos tienen el mismo factor común: no confiar en uno mismo, creerse poca cosa.

Los celos no son algo exclusivo de las relaciones de pareja, todos lo sabemos, también se sienten por amigos, compañeros de trabajo, familia, en definitiva, por cualquier tipo de relación que tengamos con otra persona.

Cómo dejar de ser una persona celosa
  1. Reconoce que te comportas de forma celosa.
  2. Ten voluntad para cambiar. …
  3. Detecta los celos.
  4. Piensa de manera realista. …
  5. Trabaja en ti. …
  6. Confía en tu pareja. …
  7. Averigua qué es lo que te hace ser celosa o celoso. …
  8. Olvida el pasado.


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