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La agresividad imperial y su desfachatez alcanzan límites insospechables

La agresividad imperial y su desfachatez alcanzan límites insospechables

La política agresiva de la actual administración de Estados Unidos contra Cuba se recrudece en la misma medida en que se empeñan en derrocar a la Revolución Bolivariana en Venezuela. Los últimos acontecimientos relacionados con estos dos países latinoamericanos demuestran que la agresividad imperial y su desfachatez alcanzan límites insospechables.

El 12 de marzo de 1996, el entonces presidente de Estados Unidos, William Clinton, firmó la Ley Helms-Burton, una iniciativa que desafía el Derecho Internacional y la Carta de la ONU en el empeño de destruir a la Revolución Cubana.

La defensa de la paz, el apego al multilateralismo, la libertad de comercio, las relaciones de amistad entre los países, la igualdad soberana, la libre determinación de los pueblos, la no intervención en los asuntos internos de los estados y el arreglo de controversias por fines pacíficos son algunos de los principios y propósitos de la convivencia internacional que Washington ignora con esta norma.

Durante 23 años, la Helms-Burton ha violado estos aspectos básicos y añadido un nuevo mecanismo jurídico que recrudeció y codificó las sanciones ya existentes contra la isla, agravando las complejas relaciones bilaterales, advirtió Dalia González, investigadora del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos (Cehseu) de la Universidad de La Habana.

CUBA REPUDIA LA LEY

Hace apenas unos días, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ratificó el repudió de la isla a la Ley Helms-Burton.

‘Constituye una agresión a la independencia y dignidad de Cuba, representa el anhelo anexionista y colonial, pretende provocar el cambio del sistema político y económico en Cuba. Es una afrenta a nuestra soberanía y dignidad. Basta ya de amenazas imperiales’, sentenció en su cuenta en la red social Twitter.

Si la iniciativa cumple en 2019 23 años, también lo hace la respuesta del pueblo de Cuba, la Ley 80 de Reafirmación de la Dignidad y Soberanía Cubanas, publicó este martes Prensa Latina.

Aprobada por la Asamblea Nacional del Poder Popular, en su artículo 1 declara ilícita la Helms-Burton, inaplicable y sin valor ni efecto jurídico alguno.

‘Consecuentemente se considera nula toda reclamación amparada en ella de persona natural o jurídica, cualquiera que fuere su ciudadanía o nacionalidad’, precisa.

En su segundo artículo, reafirma la disposición del gobierno de Cuba, expresada en las leyes de nacionalización promulgadas hace más de medio siglo, en lo relativo a una adecuada y justa compensación por los bienes expropiados a las personas naturales y jurídicas que en ese momento ostentaban la ciudadanía o nacionalidad estadounidense.

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